martes, 9 de septiembre de 2014

LA ETOLOGÍA EN EL MUNDO DEL PERRO

Quizás, cuando acabe de leer este artículo vea a su perro como una fuente de curiosidad, y ese es mi objetivo, hacer que usted se plantee preguntas acerca de por que su perro hace esto o aquello y no lo de mas allá. Claro está, que la respuesta no la buscaremos en cualquier parte sino en la Etología.

Verá, la Etología es una ciencia pura que estudia el comportamiento de los animales en libertad y las decisiones que estos toman para solucionar sus problemas cotidianos. Como habrá observado en la definición, he escrito "en libertad" por lo tanto el perro no entraría dentro de su campo de estudio, pero, como tenemos soluciones para casi todo, surge la Etología aplicada, que nos ayuda a entender el comportamiento de especies que fueron libres hace tiempo y que ahora son, queridos animales domésticos.

Como ciencia está basada en el método científico e intenta dar respuesta a la pregunta obligada de; ¿ por qué?. Si vemos a nuestro perro levantar la pata al orinar o rascar la cama entes de echarse podemos preguntarnos ¿por qué?, podría no hacerlo, pero lo hace y es por algo ¿no cree? .

La etología intenta darle respuestas a ese por qué y lo hace desde cuatro puntos de vista que son cuatro niveles de estudio de la conducta. Esto, lo planteó un señor llamado Niko Tinbergen catedrático de comportamiento animal y Premio Nobel de Medicina por sus estudios sobre comportamiento. Para entender esto pongamos como ejemplo el acto de levantar la pata al orinar, las cuatro respuestas que podemos dar son:

1. RESPUESTA CAUSAL: Levanta la pata porque tiene patas.
2. RESPUESTA EVOLUTIVA: Levanta la pata porque sus ancestros
también lo hicieron.
3. RESPUESTA EN TÉRMINOS DE APRENDIZAJE: Levanta la pata
porque ha aprendido a hacerlo.
4. RESPUESTA FUNCIONAL: Levanta la pata porque quiere marcar su
territorio de una forma perceptible.

Hoy día y dado que las dos primeras son obvias los etólogos se centran principalmente en encontrar la respuesta funcional a los distintos comportamientos animales que encuentran.

Seguro que muchas veces usted ha observado a su mascota algún comportamiento curioso y que a simple vista no tiene una finalidad, pero, ahí amig@ nos equivocamos, prácticamente todos los comportamientos tienen un fin o interés. Cualquier acto que realicen va orientado a dar solución a dos de los problemas básicos a los que nos enfrentamos todos los animales, incluidos usted y yo, que son la supervivencia y la reproducción. Estos dos problemas son el motor que mueve a los seres vivos y están íntimamente relacionados con la evolución.

Pues bien, dicho esto nos meteremos en el tema con detenimiento, vamos a estudiar la relación hombre-perro desde un punto de vista etológico.
Como todos sabemos, el perro desciende del lobo, de él conserva muchos comportamientos, algunos todavía muy útiles y otros no tanto, pero debemos tener cuidado, decir que todo lo que hace el perro lo hacían sus antepasados salvajes es una verdad a medias, ya que, no podemos pasar por alto los miles de años de evolución conjunta entre perro y hombre (esto se llama coevolución). El perro es capaz de hacer cosas impensables para un lobo.
Lanzaré esta pregunta: ¿cómo cree que surgió esta relación y por qué?. La respuesta puede ser variadísima según autores, por ejemplo, Desmond Morris, sostiene que el hombre y el perro compartían el mismo nicho trófico y que por tanto debían ser competidores ya que explotaban los mismos recursos, no sería de extrañar que entre ellos existiese depredación. Supongamos un hombre primitivo que encuentra una lobera con crías, las coge y las lleva al poblado, allí en lugar de hacer sopa de cachorro los crían un poquito para engordarlos y podemos imaginar como surgió la relación. Sin embargo Konrad Lorenz en su libro “Cuando el hombre encontró al perro” sugiere que el hombre antiguo dándose cuenta que el Chacal ( él pensó erróneamente que el perro desciende del chacal) era un buenísimo sistema de alarma lo incentivó para que se quedara cerca proporcionándole alimento y con el tiempo la relación se hizo más fluida. En fin, seguro que hay más teorías e incluso usted sepa alguna más, de echo en la actualidad hay gente estudiando este tema. Esperaremos sus resultados.
Hasta aquí, queda más o menos claro como pudo surgir la relación, pero,
¿Se ha preguntado por qué el perro se quedó con nosotros ?, sencillo ¿verdad?, le solucionamos todos los problemas de supervivencia.
Nuestra historia conjunta comenzó hace unos quince mil años y la cosa no le ha ido nada mal al animalito, bueno, a nosotros con ellos tampoco, nos ayudan en la caza, nos dan protección, son nuestras alarmas e incluso en ocasiones suplen carencias afectivas.
¿Por qué se ha conseguido una relación tan estrecha con este animal y no por ejemplo con las cabras?
La clave a esta pregunta está en su gregarismo, en la necesidad que poseen de formar parte de un grupo ya que fuera de él no pueden sobrevivir.
Los lobos poseen estructuras jerárquicas estrictas, hay un macho y una hembra alfa que son los más beneficiados ya que comen más y se reproducen y crían a sus cachorros mejor, los subordinados no tiene tantos privilegios pero también comen, están protegidos de la predación y en ocasiones se reproducen. Fuera del grupo un lobo no es capaz de vivir, por lo que ser capaz de mantener relaciones y lazos es vital. Vivir en grupo es una necesidad no un capricho, que por suerte, han heredado nuestros perros. Ellos trasladan estas relaciones de jerarquía a la familia humana donde buscan su lugar. Los perros solo entienden dos cosas; o mandan o son mandados, la ética no la practican y la igualdad no la conocen. Ningún perro que tenga sus necesidades básicas cubiertas será infeliz aunque sea el último en la jerarquía.

Podríamos divagar mucho más sobre este tema y otros, pero lo dejaremos para futuros artículos. Si me gustaría, que estas letras hallan servido para entretenerles un rato y la etología se halla acercado un poco más a todo el mundo.

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